INGRESO
EN LA ORDEN
Como hemos dicho, la Francmasonería impone que la Orden sea
selectiva y por ende, cautelosa en la admisión de nuevos
miembros. Reconocemos que, por desgracia, no todos los individuos
pueden, ni deben ser masones, pues según nuestras enseñanzas,
“sólo el hombre puro, el hombre de fe y de valor puede
resistir el peso de sus compromisos masónicos”.
Quien no sienta en lo profundo de su corazón un Amor por
la Verdad, por la Justicia, por la Ciencia, por la práctica
de la Virtud, por la Humanidad, por el Progreso, por la Libertad
y la Tolerancia, no es ni puede ser masón.
Se llega a ser miembro de CONCORDIA y por lo tanto miembro de la
Orden, por invitación o proposición avalada por dos
Maestros masones, aunque puede darse el caso de que el propio aspirante
busque, por si mismo, la Iniciación. Si este fuera el caso
y Usted, amable Navegante de nuestra Página, estuviera interesado
en sumarse a nuestros esfuerzos de Construcción Espiritual
e Intelectual del Hombre, y además radica en nuestra Ciudad,
no dude en establecer contacto con nosotros con toda confianza a
través de nuestro E-mail y tenga la seguridad de que uno
de nuestros miembros establecerá relación inmediata
con usted, ya sea para investigar más acerca de nosotros
o simplemente para satisfacer una natural curiosidad.